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  Cartagena de Indias, del 1 al 5 diciembre 2010
   
   

Subdirector

Martín Salas Avila , Valle del Sinú, 1964

 

 

 

Cartagena, marzo y 2009

 

Sr.D.

José Lezama Lima

 

Mi querido amigo y maestro

 

Queriendo yo extender la resonancia , hacia el cielo de otras  calles,

Me he visto dándole camisas al  viento y lanzando piedras, que usted convierte en golondrinas. Si, asi es, su presencia en mí ,  hace compartir hallazgos. Quizás usted sea carcajada o comprensión por el poeta que ya no tan joven,  alista laberintos y banderas, para con su credo y su oración; ¿puede acaso la hierba correr la llegada del cangrejo? Sí  me dirá usted en la caída y  con toda nobleza. Yo resisto y me hago osado, coger  la cola de la serpiente, huyo para ir a su encuentro. Tizas, esqueletos,  para que la lluvia no borre lo logrado. Yo insito,  en la metáfora y la dignidad de la poesía.

 Así, su bendición, el coro, tendrá buenos oídos.

 

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parece que estoy solo

en esta fría trampa

del universo(2002)

 

 

  

 

Y yo que he podido ser,

uno de esos campesinos,

que se persignan cuando truena.

 

 

                                                    Luis Carlos Lopez

 

 

 

Alguien ha decidido quedarse en casa.

Es la mañana, el cuerpo en su quietud

percibiendo la luz del patio.

¿Cómo nombrar la ansiedad

de los ojos, y de la mano que escribe?

No logramos integrarnos a la vida;

somos un borde,

el límite entre la casa y el universo.

El cuerpo cae, la mañana desaparece.

sobrevive  la palabra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MADRUGADA

 

 

La aspiración de convertirse en un animal

quizás en el  albatros de Charles Baudelaire

o un pequinés que se extravía y regresa de la infancia.

La lluvia , el canto de grillos y chicharras.

Pero la verdadera  historia es la madrugada,

cuando el piso renuncia a su quietud

la pelota corre detrás del gato

los que duermen golpean en tu memoria

las sillas y las mesas

se llenan de luciérnagas moribundas

y todos los insomnes del mundo declaman:

que alguien nos libre de no inventar caminos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Esta es la noche. La que anda en el rostro de taxistas

y vendedores. La que siento fría en las verjas de las

casas y quieta en los árboles de mango.

 

Cuando la luna baja, juega con los moribundos

y si hay ron, rompe techos y ventanas.

 

Se requiere una dosis de vacío, un alma

y cuerpo dispuestos a partirse en dos

y resucitar en la brisa, en los que se cabecean

y luchan con el sueño; los constructores

de este paisaje de luces, donde la fiesta acaba

y comienza la demencia, el  lugar exacto del que no cabe

del que se sabe en la calle,

fuera de todo hogar y de todo paraíso.

 

                                                      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descansa la isla bajo el cielo

También descansan las piernas,

los pechos y todos los sexos

Pero  la isla es un ojo despierto

constatando las nubes:

“esto somos: un cielo azul

que para toda la vida será gris ”

 

Y en mitad de lo que existe

la voz de un joven que canta champeta

Su voz también es la noche,

el olvido de las piernas,

los pechos y todos los sexos

que a esta hora descansan en la isla

 

Sólo queda el ruido del mar,

la oscuridad,

y una isla olvidada en el tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Quién conserva la madrugada,

los encuentros de la ciudad

en medio de la música

los muros y los puentes?

 

¿Quién vio al árbol,

acercándose al mar?

 

Un nuevo nacimiento es cada mañana

encubiertas están las sombras,

el deseo, el júbilo,

de lo que fue la noche.

 

Los viandantes todo lo ignoran.

Ahora es el sol,

la vida en sus aguas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La casa defiende sus voces

y cada movimiento de los que en ella han vivido

Basta con acercarse a una de sus paredes

para que se den los nacimientos

Toda la historia y toda la vida la contiene la casa

Debajo del libro o muy cerca de la silla,

los muertos nos saludan

El día se prolonga

(ya somos el viajero de la infancia)

 

Ningún quejido ha partido a buscar descanso

La casa es un baúl de milagros

 

Siempre que exista un animal insomne,

todo será frágil, para el amor

y la memoria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

URBE

 

Quién busca bajo las cosas

Invertebrado lenguaje de cuerda

a la voluntad del sol

Corcel que se detiene

Cantar para que se haga la mañana

Refugiado navegante

Cuántas maldiciones se esconden

Hemos aprendido a leer

y nos disponemos para la desgracia

Qué heredan nuestros hijos:

¿ el cuarto vacío... el refugio en la palabra ?

Mediodía insomne

verdugo de mi soledad,

cómo añoro tus golpes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La lluvia palpa el espejo, lo penetra

La  imagen futura me hace retomar el alfabeto,

esa manera extraña de  la belleza

Es un tiempo de agua (en el cielo)

Los niños correrán bajo la lluvia:

extraño esa alegría, la inocente carrera,

el grito bajo un chorro

 

Alguien ha volteado el espejo

La lluvia ha sido crucificada sobre la ceniza

Ningún silencio puede renunciar a este cielo nublado

Ningún silencio puede renunciar al vacío,

que la soledad implora. 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AMÉRICA

 

 

El escritorio y un poco de calor

Llega  la cumparsita y toda  la tristeza

para quien habita la penumbra

 

Pero algo se alegra en

el corazón del hombre

Las voces que cantan,

son negros, indios, blancos

y vendrían a ser verdes, azules,

en el mar y la montaña

 

Algo fue sustraído del árbol y del agua

Y la piedra, testigo de todo silencio

nos trae la enseñanza del pez,

de aquel pájaro cansado en el crepúsculo

 

Eso somos en la América que respira,

en cada hombre y en cada mujer:

cumbia, candombe

o canto de niños muertos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Parte el día

y llegan los malestares del cuerpo y del alma

( damos testimonio de lo inútil,

la mano que escribe es la que sufre)

Hay un dictado entre las nubes

(son los pájaros que parten hacia otros mares

ellos viven sin la preocupación de la memoria)

 

Ellos prosiguen a través de la noche,

el oficio de ser y vivir,

bajo el sol y las estrellas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MEMORIAS Y RETRATOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahorcarse

a las 4:20 a.m.

A las 7 a.m.

tu mujer lo descubre;

llama a tu hijo, él llora,

ella no se lamenta.

A las 7.5 a.m.

llaman por teléfono a tu madre.

A las 8.10 a.m.

todos los vecinos llenan la casa.

Alguien quiere saber a que hueles;

otros mirarán tus zapatos.

Por eso, para ahorcarse,

lo mejor es bañarse,

tener un vestido nuevo

y lustrar los zapatos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy me he quedado fascinado

con una preparación en el restaurante:

ahuyama, rellena con semillas,

queso y tomate

 

Y de verdad

que no han comprendido mi júbilo

 

¿cómo decirle al krisna

que es exactamente

el sabor de tu sexo?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es  la historia de una mujer

que le escribe a los naranjos

y al níspero

Es la historia de un hombre

que golpea las paredes de su cuarto

 

Este hombre y esta mujer

se masturban;

ambos creen, que la mejor compañía,

son sus dedos,

acariciando el ano

 

Así se calman

Así logran, lo que ninguna fe,

ni ningún ser humano,

les ha podido brindar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recogí mis cosas del suelo y atravesé la ciudad

llevando en mis manos una bolsa negra

(de esas que usan para la basura)

Allí llevaba el cepillo de dientes,

una camisa, un pantalón, el Magazín del Domingo,

un viejo caset, y libros de Cos Cause y Lezama

 

El amor estaba distante

Otra casa, otro infierno me esperaba

y yo me alejaba feliz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Dónde está el amor?

Esa droga que convierte la ciudad en un hermoso laberinto,

pero también hace que un médico mate

con un cuchillo de cocina a su mujer.

 

Mejor olvidar, y que los pequeños ojos de mi hijo

sean el talismán, el gnomo, que asuste a los dragones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tú dirás que soy un farsante,

un cabrón que desea joderte.

Pero no; soy uno de los tuyos.

¿ No ves el mar en mis ojos?

 

No es nada simple ser el viento

y la tormenta que destruyen la barca

y ser al mismo tiempo la plegaria,

el verbo que nombra el sol y la mañana.

 

Créeme, soy uno de los tuyos , que ha resucitado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del que convoca en la avenida

a hombres y mujeres

para que disfruten del poema

A cerdos y moscas

para que critiquen el poema

 

Hombres y mujeres

como cerdos y moscas

masticando el poema

 

Cerdos y moscas

como hombres y mujeres

defecando sobre el poema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te has convertido en dios

y te ofrendamos dolor y marihuana

 

Sí, eres nuestro dios.

Bendito tú, que das de vivir,

a los que estamos dispuestos

a matar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quién soy, me pregunta Oliva

Y palpo mi rostro,

miro mis uñas mordidas

 

Ahora cuando el tiempo parece detenido

y no es suficiente una metáfora

para decir quién soy,

contemplo la extrema quietud de las hojas

 

Vendrá la noche Oliva

Y no tendré aún la respuesta

Quizás de madrugada- digo-

 

Ahora soy un recién llegado,

un forastero que habita una casa solitaria,

con un reloj atrasado y una terraza

que nadie ha barrido

 

También soy el niño y el hombre

que le teme a la oscuridad de esta casa

¿ De quiénes son estos retratos

y estos crucifijos ?

¿ Quién estuvo antes en esta cama,

entre estas sábanas ?

 

Me extravío en la palabra

( no hay respuesta )

 

La misma pregunta

confundiéndose con el calor

de estas tierras,

en estos pueblos inmóviles

 

Oliva ¿quién ha contado la historia

de estos veranos?

 

Me desvelan todas estas criaturas

Aspiro al valor y a la confianza del alba

Somos dueños de lo irremediable

Ninguna inocencia nos salva

 

 

 

Oliva, cuánto me alejé de tu pregunta

 

Llegan los primeros cantos

soy otro frente a la luz del día. Duermo.

El dolor es el hallazgo de la memoria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y este es nuestro premio:

mirar las bolsas de la basura

y papeles en el viento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ROCK DE LA MAÑANA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La emisora te recuerda Gilmour

También a Morrison, en el centro de esta mañana

Soy un montuno en medio del dolor de la guitarra

Y nombro las estaciones

Pero de verdad lo que busco en esta ciudad fría, es el mar

Un punteo que dice:

Cómo desearía que estuvieras aquí

Qué decir de la batería cálida,

la voz del que habla de la muerte

¿Eres tú, Jim?

Sí, es él y también soy yo entre sus manos

Parecerá extraño, pero lo tuyo es la oración 

Creer en tu corazón

en la sinceridad de tus palabras

Cómo decirlo

Es la misma estación  y no es la misma

Tú cantas y no estallo, escribo

Que rápida esta batería, al final; sí, el final.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ROCK DE LA MAÑANA

 

no me abandones ciudad

con las palabras necesarias

para seguir nombrando

tus autos, las nubes

eres la ciudad

el hallazgo del suicida

eres kurt, con

los ojos de siempre

y el mundo se consuela

con las nubes blancas

el sol

las piruetas alegres

que no le interesan a kurt

no hay traducción posible

las gavetas se cierran

y construyen la soledad

que no debe nombrarse

si, han vuelto las palabras

no, ha vuelto la muerte

la música los dedos los pelos

del ano que saben resistir

y tocar muy bien la guitarra

hacer de la mañana

un territorio libre de esperanzas

sólo, sólo las paredes contra el mundo

corregir  salto  invoco

la sabia forma de hacernos olvidar

vibrando también con el radio

esas cosas que suceden

cuando nada sucede

el renglón  la sílaba  la  nota

que se alargan y regresa

una señal torpe para la d  i s t o r s  i ó n

el camino es habitante

de la radio y el lenguaje

mirar lejos como un oficio preferido

duermen las palabras

 

 

 

toda la maldición

que tus cantos nombran

regresa  guía la obsesión cotidiana

el diálogo de mis zapatos

la batería

los sonidos que la vida nos depara

en retaguardia son los besos

el silencio y el semen que guardamos

para cuando tú seas lo más alto

el pájaro que se asoma por la ventana del Computer

los edificios el viento del domingo

para subir las escaleras

y comprobar que como tú lo has querido,

todo se pudre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay un dios del olvido recogiendo pequeñas ceremonias:

Un zapato y una palabra de la infancia.

Todo lo conserva en una casa llena de música.

Este dios se basta con su cuerpo de hombre mayor,

temas de Soda, Nueva Trova

y Pink Floyd, los domingos por la mañana.

 

Homilías de silencio.

Pequeñas olas.

Un gran dios repleto de rosas y excrementos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mis amigos me han dicho: te damos música de The Doors,

te dejamos solo, durante 5 minutos y nos escribes una canción.

Yo acepto y el primer tema que escucho es When the musics over.

 

Mis amigos mueren atropellados por un carro fantasma;

sus familiares culpan al rock. Un grupo de rockeros

descabezan a los familiares de mis amigos,

como una forma de protesta.

 

A los 5 minutos mis amigos regresan diciendo que vieron

a unos descabezados en la calle y me recuerdan,

que el gobierno ha prohibido escribir canciones de rock.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 ¿Dónde dejo caer esta brisa y estos árboles?

¿ Dónde dejo caer el rock,

de esta tarde introducida en mi estómago?

¿Dónde dejo caer este horizonte?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TO WALK

 

Las          permanecen

    paredes                quietas

 

¿Quién les dará la orden?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es

El

Radio

El

Que

Me

Trae

La música y las noticias del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA CRUZ DEL SUR

 

 

La cruz del sur

se balancea sobre el mar y las montañas

La cruz del sur es muy pequeña

para balancearse sobre el mar y las montañas

 

Así son los hombres que aman las palabras

Mencionar un bajo sin importar que toquemos un tambor

Pero lo cierto es que la herencia del padre es un violín

ahí esta en la sala, lo pueden ver , no miento

 

Los hombres que sostienen la cruz del sur

saben de madrugadas, han probado la sal del mar,

escriben y sufren con el verso

Los hombres de la cruz del sur yo los invento

tristes, leyendo mis palabras en la penumbra

 

Pero de tanto sufrir, la imagen se ilumina

Salgo a mostrar mi hallazgo:

son los hombres de la cruz del sur

que me confiesan que tienen familia

y sus madres esperan de ellos un diploma y un hogar

Pero los hombres de la cruz del sur, no aspiran a tanto,

lo de ellos es el parque, el ensayo,

la voz de Morrison, las tablas y el teatro

 

Nunca he visto a un hombre de la cruz del sur

pero sí, a sus mujeres, con sexos olorosos a cangrejo

una de ellas roza sus senos por mi espalda

que no me vea mi madre- dice-

La mujer de la cruz del sur se arrecha con la cerveza

lo sé, porque rasca la palma de mi mano

lo sé, porque agarra mi pene y lo acaricia

Qué hermoso cuando besa mis testículos

esta mujer de la cruz del sur.

 

 

 

I

 

 

¿Prefiero los hombres o las mujeres de la cruz del sur?

La soledad de los hombres

El rostro de una mujer en una exposición

con un título que dice: la culpa es tuya

Una banda de rock nunca podrá igualar su aliento

Siempre seremos responsables de una ausencia:

esa falda que conservamos:

ese olor para toda la vida

 

Cuán frágil es el llanto de los hombres rudos

Pero de los hombres de la cruz del sur, nunca sabré nada

Si no existen cómo he de saber cómo olvidan

Sin embargo escucho de ellos el oboe, la flauta

el silbido de los hombres solos

 

Reúno imágenes e ideas

los poemas de esos hombres

se hacen cálidos y duros:

el vuelo, la sombra necesaria, para el día

 

Yo escucho a los hombres de La Cruz del sur

con apariencia dura, hablando de sus olvidos

Ellos prefieren el bajo y la guitarra,

nada saben de oboes ni de flautas

Son ellos los de mujeres tristes,

que se consuelan leyendo mis palabras  en la penumbra 

 

La cruz del sur se balancea

en la ciudad con cerros y llovizna

Yo la recuerdo sobre el mar y las murallas

tomando la ruta de Marbella,

fumándose toda la angustia

 

Esta cruz crece hacia el fondo de mis ojos

Yo resisto en las nubes,

en la mujer que me ofrece

un pedazo de sandía;

es su corazón, lo que me sostiene,

en mitad de este invierno

 

 

 

 

Hombres y mujeres de La Cruz del  Sur

quisiera enviarles el entusiasmo de un rapsoda,

pero tan sólo alcanzo una ficción

a la medida de mi nostalgia

 

¿Qué más se puede decir

cuándo los autos y el frío

destruyen la mañana?

 

 

                                    

     ogotá, un primero de mayo                                                           

Para: soma, Gabriel y Lucy

 

 

 

 

 

 

 

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